Introducción
El patrimonio arqueológico no termina con la excavación. La conservación es un proceso continuo que garantiza la permanencia de los hallazgos y del conocimiento que generan. En Hernán-Pérez, el Proyecto Pradocastaño desarrolla desde 2024 un programa de conservación que combina ciencia, sostenibilidad y participación social.
Una arqueología sostenible
La conservación en arqueología no solo implica restaurar estructuras, sino también reducir el impacto ambiental y favorecer el equilibrio entre investigación y entorno.
Durante las campañas recientes, se han implementado prácticas sostenibles como:
- Uso de materiales biodegradables para el cubrimiento temporal de estructuras.
- Reducción del uso de plásticos en el trabajo de campo.
- Aprovechamiento de recursos locales (piedra, madera) para pequeñas estructuras de protección.
Estas medidas permiten un trabajo más respetuoso con el paisaje y coherente con los valores del territorio.
Intervenciones recientes
Entre las acciones desarrolladas destacan:
- Consolidación de la cámara megalítica del dolmen de Pradocastaño, evitando desplazamientos de bloques y mejorando el drenaje natural del terreno.
- Limpieza controlada de estructuras en el entorno de Los Castillejos, donde se retiró vegetación invasiva y se documentaron muros y terrazas antiguas.
- Cubrición selectiva y señalización básica de zonas sensibles para su visita y seguimiento posterior.
Educación y sensibilización
Cada acción de conservación se acompaña de actividades educativas y divulgativas. Durante las jornadas de puertas abiertas se explica al público cómo se conservan los restos, qué materiales se utilizan y por qué es importante no intervenir sin control.
La sensibilización local es una herramienta clave para garantizar el respeto al patrimonio y fomentar su integración en la vida cotidiana del municipio.
Colaboraciones institucionales
El programa cuenta con el apoyo de la Junta de Extremadura, la Diputación de Cáceres y el Ayuntamiento de Hernán-Pérez, además de la implicación directa de la comunidad vecinal. Estas colaboraciones permiten combinar recursos técnicos y humanos, garantizando que las intervenciones cumplan criterios científicos y éticos.
Mirando hacia el futuro
El equipo del Proyecto Pradocastaño trabaja en la elaboración de un Plan de Conservación Local, que establecerá pautas de mantenimiento y seguimiento a largo plazo. Este plan incluirá fichas técnicas, indicadores de conservación y protocolos de actuación ante deterioros o vandalismo.
Conclusión
Cuidar el patrimonio es cuidar el territorio. Cada estructura preservada, cada testimonio documentado y cada gesto de respeto hacia el pasado contribuyen a construir un futuro compartido.
El Proyecto Pradocastaño continuará trabajando para que la conservación sea un compromiso común entre ciencia y comunidad.